El primer Briand que encontramos entre nuestros ancestros es ALAIN BRIAND.

Nacido en Saint Père Marc en Poulet cerca de 1530.

Saint Père Marc en Poulet es una comuna localizada en Saint Maló, y depende del Departamento de Ille-et-Vilaine (35), Bretaña. La antigua parroquia fue fundada entre los Siglos VI ó VII D.C. Asiento de marinos y pescadores, ya en el siglo XV estaba dividida en Señoríos.

Los hijos de Alain Briand son:

ALAIN BRIAND, nacido en Saint-Père en 1557, y fallecido en Saint-Père el 23-12-1642, a los 85 años. Se casó con Guillemette Guyheneuc en 1590.

Tuvieron los siguientes hijos:

Jeanne (1590) Etiennette (1591), Jeanne (1593), Guillaume (1599) y Mathurin (1601).

El fue Tesorero de la Comuna..

y

MICHEL BRIAND, Sieur de la Trunière, nacido cerca de 1555.  Su nombre está inscripto en la campana de la Iglesia en 1604 como Tesorero.

Michel se casó cerca de 1583 en l'Hostellerie con Guillaumette Bouesnel,  y  fallece cerca de 1612 en Saint-Père.

Durante los siglos XVI y XVII Francia se vio conmovida internamente por las Guerras de Religión, católicos contra protestantes. Estas guerras se sucedieron entre 1562 y 1598, pero los conflictos siguieron hasta el Edicto de Tolerancia de 1787.

En 1597, Saint-Père es el sitio de una masacre de "ligueurs" (miembros de la Liga Católica), donde una tropa entera cae en una emboscada y es masacrada.

Los Señoríos

 “Sieur” no es un título de nobleza, que se hereda con la sangre. Un “Sieur” o “Seigneur” es un propietario de alguna porción de tierra importante y, por lo general, eran herederos del título de “Chatelain”, que eran quienes estaban a cargo de un Castillo. De todas maneras, un “Seigneur” es un noble, pero sin título. Tenían derecho a fijar sus leyes dentro de su territorio, cobrar impuestos a los vasallos que vivían en él, comandar las tareas agrícolas, distribuir las viviendas e imponer obligaciones.

Los Señores a su vez eran vasallos de un Conde, en su comarca, (Marqués, si esta comarca era fronteriza) y éste a su vez de un Duque de su Provincia, y todos ellos vasallos del Rey.

El tratamiento de Seigneur, está directamente relacionado con la tierra que posee, o sea que sus hijos pueden ser “Seigneur de…” otra tierra distinta a la del padre, o de ninguna si la pierden, o de la misma, pero sólo si la conservan. La máxima era: "Pas de seigneur sans terre, pas de terre sans seigneur": no hay señor sin tierra, no hay tierra sin señor. Todos los Señoríos desaparecieron cuando el feudalismo fue abolido en 1789.  

Los Briand eran entonces una familia de armadores de barcos y navegantes.

La construcción naval es un oficio ancestral, heredado generación tras generación. En Bretaña existían talleres de construcción, en los siglos XVI, XVII y XVIII, como negocios familiares. Requerían de varias hectáreas de terreno para almacenar la madera. La técnica se heredaba de padres a hijos, como de maestro a aprendiz. Los bretones se especializaban en construcción de barcos de talla inferior a los normandos, pero con más maniobrabilidad y menor calado, lo que les permitía navegar mejor por los ríos americanos sin temor de naufragio.Traían madera de roble y haya de Europa del Norte, y debían curarla, tratarla y conservarla para hacerla apta para el trabajo. Las técnicas eran complicadas, como en el caso de los mástiles, que necesitaban ensamblajes apropiados para darles una altura proporcional al velamen. Alrededor de los arsenales se levantaban centros urbanos generados por los obreros y fabricantes auxiliares de estas construcciones.

 

   

Michel Briand vivió con su familia en Saint-Guinoux, una pequeña comuna a 3 Km. de Saint-Père, en donde lo encontramos habitando en 1580 la Ferme (Granja) Goriou, y donde está registrado como Notario. La principal casa de la granja era "La Grande Maison", que desde 1550 pertenecía a Jean Bouesnel, Sieur de Launay. En 1602 Michel vende la casa y el jardín de La Goriou al Sr. Thomas Du Breuil.

Del matrimonio de Michel Briand y Guillaumette Bouesnel, nacieron:

Olivier (1583), Jean (1586), Michel (1602) y

LAURENT BRIAND, Sieur de L’Hostellerie, en Saint Père el 1-10-1588. 

Laurent fue miembro de la Nobleza de la Parroquia de Saint Père, abogado, notario y fiscal procesador.

Estuvo casado con Hélène Charton, (1591/29-7-1659). Bautizaron 6 hijos en Saint Père, y falleció el 24-9-1672, de "muerte súbita" , en su casa, a los 84 años.

Sus seis hijos fueron:

Michel (1621), Pierre (1624), Mathurin (1625), Gabrielle (1626), Jeanne (1632), y

JULIEN BRIAND, Sieur de la Chesnais,

nacido en St. Père el 30-6-1629. Su padrino de bautismo fue su abuelo materno, Jullien Charton, Sieur de la Chesnais, de quien heredó el señorío y su madrina Françoise Lemarchand, Dame du Boisbonnier.

Julien Briand, aparte de ser un destacado ciudadano y un Fiscal de la Comuna, se casó 3 veces y tuvo 9 hijos durante 18 años de su prolífica vida; la última, Jeanne, en 1682, a sus 53 años.

Su primer matrimonio fue el 5-11-1658 con Jeanne Billecocq, (27-9-1641 / 18-7-1662) en St. Père, su segundo matrimonio fue con Jacquette Locquet, el 17-7-1663, y el 3er. matrimonio fue con Gilonne Breal, el 7-1-1676.

Hijos del primer matrimonio con Jeanne Billecocq:

 LAURENT  BRIAND, Sieur de la Villerouxel 28-10-1659

 y Pierre, en 1661.

El padrino de bautismo de Laurent Briand fue su abuelo paterno, Laurent Briand, Sieur de l'Hostellerie, y su madrina Guillemette Trublet, Dame de Nermont.

Jeanne Billecocq era hija de François Billecocq, Sieur de la Begaudière, Abogado de la Corte de Saint-Père. Al quedar viudo de Perrine Boulain, se convierte en sacerdote, y es él mismo, quien en la Parroquia de Saint Coulomb da la bendición nupcial a su hija cuando se casa con Julien Briand en 1658.

Jeanne Billecocq falleció en 1663, teniendo sólo 23 años de edad.

Hijos del segundo matrimonio con Jacquette Locquet:

Josselin (1664), Pierre (1666) y Jacquette (1668).

Hijos del tercer matrimonio con Gilonne Breal:

François Julien (1677) Pierre-Henry (1678) Laurence Rose (1680) y Jeanne (1682).

Julien Briand, Sieur de la Chesnais, falleció en Saint-Père en 1682, a sus 53 años.

Era una mañana de cielo limpio en La Villeroux, y el olor a sal y a iodo del mar llegaban a los laberintos de los jardines soplados por la brisa suave de la primavera. Laurent Briand, Sieur de la Villeroux, caminaba tranquilo por los jardines del señorío. La mer, toujours la mer, pensaba, con la nostalgia golpeteando entre los latidos de su corazón, y su recuerdo iba transportado más allá del océano. Algunos de sus vecinos y amigos habían partido hacía dos meses hacia la Acadia, al otro lado del mar inmenso, y no se sabía nada de ellos. Quizás él tenía una premonición con respecto al Canadá, como si presintiera sin entenderlo que sus nietos iban a crecer en esas tierras lejanas. En ese año del Señor de 1701 las cosas no eran iguales que antes. El se había quedado viudo hacía pocos meses, y sólo el trabajo de la construcción de barcos compartido con sus primos podía distraerlo y hacerlo olvidar de su pena. Las naves que armaban estaban listas para surcar los mares y ríos americanos, eran rápidas y de menor tamaño que las que hacían los normandos. Los señoríos tenían ahora demasiado control, pensaba, todo estaba rigurosamente administrado por el Rey y sus Officiers de Robe. Y había tantos gastos. Mantener una casa ya no era como en la época de sus abuelos: ahora el lujo barroco imponía iluminadores, arquitectos, artesanos, decoradores de interiores; todo se había especializado al máximo. Francia pasaba entonces por su mejor momento: Luis XIV, el monarca absolutista, el Rey Sol, que reinaba desde hacía 46 años, había colocado al país en el primer lugar de Europa, tanto en un plano económico como militar y cultural. El prestigio de Francia entonces logró que el francés fuera hablado en todas las cortes de Europa, y las costumbres, vestimentas y modos literarios franceses se adoptaran en todos los países. "Todos nos imitan, y estamos en guerra con todos", pensaba Laurent Briand, pues Francia estaba sola contra toda Europa.  A sus 42 años, se decía, quizás él también podría ir a conocer Canadá, a probar suerte en América. Pero pronto una joven dama bretona de 22 años, Jacquette Martin, le hizo olvidar esa idea. Y comenzó a disfrutar una nueva vida.

Portal Siglo XVI, Saint Malo.

LAURENT BRIAND, Sieur de la Villeroux, fue el mayor de estos hermanos  y se casó por 1a. vez en St. Malo, donde se fueron a vivir, el 30-7-1681 con Briande de Louvigné, Dame de Launay, hija de Jacques de Louvigné, Sieur de Clos. Tuvieron 6 hijos: Jeanne (1682) N (1684), Julien, (1685), Laurent (1686) Georges (1687) y Marie (1690).

Quedó viudo y se volvió a casar en 1701 en St. Malo con Jacquette Martin, (29-6-1679 / 23-3-1754) hija de Pierre Martin, Sieur de Sainte Marie, y se fueron a vivir a Paramé, St. Malo. Allí nacieron:

Marie, PIERRE-FRANÇOIS (1706) Laurent (1709) Julien Gills (1711) Jeanne Jacquette (1713) y Marie Perrine (1718).

Laurent murió en Paramé en 1724, y legó todos sus derechos de propiedad a PIERRE-FRANÇOIS y Laurent.

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